Sticks intercambiables en caliente: la pieza que se gasta, ahora reemplazable
En cualquier mando, el stick es la pieza que muere primero. Que se puedan sacar a mano y cambiar por otros —o por capuchones de otra altura— convierte una avería terminal en un recambio de cinco euros. Además, las tres alturas incluidas cambian de verdad la mecánica: un capuchón alto da más recorrido y precisión angular, uno bajo da reacciones más rápidas.
